En el mundo de las inversiones hay una frase muy conocida que dice que "no hay que poner todos los huevos en la misma canasta". Es por eso que, con el tiempo, he ido probando diferentes alternativas de inversión y he navegado por diversas aplicaciones digitales. Hoy les quiero compartir mi experiencia real de uso con una SOFIPO (Sociedad Financiera Popular) llamada Kubo Financiero.
Como siempre lo hacemos en este blog, no me meteré en si es una buena o mala inversión en términos de dinero o rendimientos; por el contrario, me enfocaré en compartirles mis experiencias con la accesibilidad de la aplicación de Kubo Financiero en el iPhone utilizando el lector de pantalla VoiceOver. Pero antes, pongamos un poco de contexto.
¿Qué es Kubo Financiero?
Es una plataforma digital mexicana que opera como una SOFIPO regulada y supervisada de forma oficial por las autoridades financieras. A diferencia de los bancos tradicionales, no cuenta con sucursales físicas, por lo que todos sus servicios se manejan completamente en línea o a través de su aplicación móvil.
Su objetivo principal es conectar a personas que quieren hacer crecer su dinero mediante inversiones a plazo fijo con personas que necesitan un préstamo personal. Además, ofrece servicios básicos como una cuenta de débito para el manejo y transferencia de fondos diarios.
Cabe mencionar que la aplicación ha ido evolucionando con los años. Ya no solo sirve para hacer transferencias o el uso normal de una cuenta de débito, sino que poco a poco implementaron herramientas para realizar recargas de tiempo aire de las principales compañías (como Telcel, Movistar, AT&T y Unefon), así como el pago de servicios. Como ya llevo varios años usando esta app, la verdad no recuerdo con exactitud desde cuándo se implementaron estos cambios, pero ahora sí, entremos a lo que nos interesa.
¿Qué tan accesible es la app de Kubo Financiero?
Al llevar ya bastante tiempo usando esta plataforma, admito que no recuerdo a la perfección el proceso inicial para abrir la cuenta desde cero. Sin embargo, actualmente debemos tener presente que casi todas las plataformas nos piden escanear la identificación oficial (INE) y realizar un reconocimiento facial o las populares selfies. En mi caso, recuerdo que cuando abrí mi cuenta me hicieron una videollamada para confirmar los datos y verificarme junto a mi identificación física. Como en la mayoría de estos procesos bancarios, de primera instancia vamos a necesitar un poco de ayuda visual para el escaneo de los documentos.
Una vez creada la cuenta, algo que me gusta mucho es que la app cuenta con soporte nativo para Face ID en el iPhone, por lo que no se batalla en absoluto para introducir la contraseña manualmente cada vez que se inicia sesión.
El reto de la pantalla principal: Botones fantasma y etiquetas desfasadas
Una vez dentro de la app, la historia de la accesibilidad cambia notablemente. A diferencia de lo que ocurre con aplicaciones como BanCoppel, un punto muy positivo en Kubo Financiero es que VoiceOver nos lee correctamente el saldo disponible, algo que también hace muy bien la app de Bitso. Podemos ir desplazándonos mediante los flicks tradicionales, pero aquí nos topamos con uno de los principales problemas de diseño de la interfaz.
Aunque el lector de pantalla llega a pronunciar los textos de "Recibe", "Envía" o "Movimientos", si damos el doble toque clásico sobre ellos no pasa absolutamente nada. Esto sucede porque el texto o la etiqueta no está vinculada directamente sobre el botón interactivo. Al ir desplazándote con flicks, notarás varios "huecos" o espacios en blanco donde VoiceOver se queda callado: es ahí donde están escondidos los botones reales.
La primera vez que entras, tienes que ir explorando la pantalla mediante el tacto y picándole en distintos lados para descubrir dónde está el botón y a dónde te lleva. Si hacemos el recorrido haciendo flick a la derecha desde la esquina superior izquierda, este es el orden real con el que te vas a topar:
- Botón Menú: En la esquina superior izquierda.
- Espacio en blanco (Ayuda): Un botón sin etiqueta que, afortunadamente, VoiceOver identifica después como "Chat".
- Encabezado de bienvenida: Nos lee el texto de "Hola, [Tu Nombre]".
- Saldo: Lectura correcta de nuestro balance.
- Espacio en blanco (Ocultar Saldo): Un botón sin etiqueta que sirve para ocultar o mostrar el dinero en pantalla.
- Botón Recibe: Abre los datos para depositar a nuestra cuenta (transferencia o efectivo).
- Botón Envía: Apartado para realizar transferencias a otras cuentas.
- Espacio en blanco (Historial): Nos lleva directo al historial de movimientos.
- Espacio en blanco (Servicios): Al dar doble toque, abre el apartado para pago de servicios.
- Espacio en blanco (Tiempo Aire): Nos dirige al menú para hacer recargas telefónicas.
Curiosamente, si sigues avanzando con los flicks después de pasar todos estos elementos, el lector llegará por fin a la zona donde están los nombres escritos de los botones en ese mismo orden (Movimientos, Pago de servicios y Tiempo aire), pero esos nombres son solo texto plano no interactivo.
Tarjetas e Inversiones
Si continuamos desplazándonos, encontraremos los menús para consultar los datos de nuestras tarjetas (como el CVV digital). Más abajo llegamos al apartado de Inversión. Si ya tienes capital trabajando ahí, verás reflejado el monto invertido, pero enseguida se presentará otro espacio en blanco. Si lo brincas, la app te leerá por fin la etiqueta que debió tener el botón anterior, que es "Capital invertido". Así pasa con la mayoría de sus menús.
La pantalla principal nos obliga a memorizar la distribución física de la interfaz. Por el contrario, cuando entramos a apartados específicos como el de Movimientos, la experiencia mejora bastante: se pueden recorrer todos los registros sin problemas, VoiceOver te detalla cuáles son cargos, cuáles son depósitos, los montos y te permite ver el detalle de cada transacción de forma limpia.
En la sección de Inversión todo está mejor etiquetado y no hay tantos espacios en blanco. El único detalle técnico aquí es que hay textos que funcionan como pestañas interactivas ("Kubo Plazo Fijo", "Metas", "Mis inversiones" y "Tasas"), pero VoiceOver los lee como texto corrido y no le avisa al usuario que son botones en los que se puede hacer clic para cambiar de pantalla.
Conclusión
Al igual que ocurre con muchas aplicaciones financieras en el mercado, la app de Kubo Financiero es completamente usable, pero únicamente si estás dispuesto a aprenderte el camino de memoria mediante la exploración táctil.
En mi caso particular, la sigo utilizando porque llevo años con ella y ya me conozco la ruta exacta que debo recorrer. Mi uso diario es muy específico: entro a renovar o programar una inversión, monitorear el pago de mis intereses y retirar o mover mi capital. Al no requerir otras funciones de la app, evito frustrarme con los menús mal etiquetados y, hasta el momento, no he tenido la necesidad de experimentar fallos mayores.
Descripción de la imagen:
Una fotografía en primer plano muestra a una persona sosteniendo un iPhone de color blanco sobre un escritorio de madera clara. Con la mano derecha, el usuario extiende el dedo índice hacia la pantalla del teléfono, la cual muestra la interfaz de una aplicación financiera con un diseño limpio. En la pantalla se aprecian elementos como un botón superior de "Menú", una tarjeta con un saldo de balance, y cuadrículas de botones funcionales etiquetados como "Recibe", "Envía", "Movimientos" y "Pago de Servicios". En la parte inferior destaca una sección titulada "Inversión". Al fondo, de manera difuminada en el lado derecho, se observa una computadora portátil de color oscuro con su teclado a la vista, simulando un entorno de trabajo o gestión financiera personal.
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